ENSAYO


ENSAYO FINAL

“LA ENSEÑANZA Y LA PRÁCTICA DOCENTE”



DOCTORA: BEATRIZ TENORIO SÁNCHEZ

ALUMNA DE MEMS: ZAIRA YADIRA DÍAZ ROMÁN



FECHA: DOMINGO 15 DE DICIEMBRE DE 2019


ENSAYO
LA ENSEÑANZA Y LA PRÁCTICA DOCENTE EN EL AULA

La práctica pedagógica es un elemento esencial en la formación de los estudiantes, la cual permite aplicar los conocimientos teóricos, legales, y del modelo pedagógico adoptado, la pedagogía conceptual, en pro de la realización de la persona que se está formando y que permite el desarrollo de un ser humano integral, bondadoso, amable, solidario, una persona que se fortalece tanto en su intelecto como en crecimiento del ser, entregado cada día a la sociedad una persona que evoluciona en sus capacidades y habilidades  que permiten enfrentarse a cada una de sus realidades y a la vez enriquece su entorno.  
Es responsabilidad del profesor, validar la práctica pedagógica la cual se realiza por medio de la planeación, implementación y evaluación de actividades en las fases de la pedagogía conceptual, en la fase afectiva haciendo de los alumnos mejores personas, en la fase cognitiva donde se aporta al estudiante herramientas para la comprensión, entre ellos saber escuchar, leer, argumentar, escribir y exponer, en la tercera fase al estudiante se lo evalúa y él se autoevalúa en lo aprendido; entre las practica aplicadas se encuentra la observación en la que el estudiante observa determinada dinámica y sigue unos protocolos establecidos por el profesor, al finalizar se realizan preguntas y se verifica el aprendizaje, también en esta práctica requiere ser amena, clara, que motive y mantenga la atención del estudiante creativa y bien planeada, por lo que se requiere un buen desarrollo desde el inicio hasta el final y lograr los objetivos establecidos; otra práctica realizada en el aula es la práctica de inmersión donde el estudiante desarrolla actividades siguiendo unos protocolos establecidos y supervisados por el profesor, está práctica lleva al estudiante a un aprendizaje donde supera por sí mismo obstáculos que puedan presentarse, acompañado por el profesor.      
El docente está en procura de hacer alumnos pensantes, comprometidos tanto con las labores académicas como en todo lo significativo a su desarrollo personal, el rol
del profesor como actor directo en el aula no se centra sólo en dar una información, está implícito el que debe prepararse tanto en lo teórico como en la práctica e ir más allá del acto de enseñar, para lo cual se involucra la comprensión reflexiva donde se lleva al estudiante a una evolución como persona que hace parte de una sociedad, verificar que cada día aprenda y aprehenda algo, llevando una secuencia afectiva, cognitiva y expresiva en cada tema aportado, por ello es importante el distingo de roles de los actores y las características que cada uno debe conservar.  
Por lo consiguiente, la participación en el proceso de enseñanza tiene como principales actores al profesor y al estudiante, quienes participan activamente, el profesor en su rol de generador de conocimiento, de guía, motivador constante de sus estudiantes hacia el proceso del aprendizaje, es un intermediario entre el conocimiento que debe dar a los estudiantes y el estudiante quien es una persona dispuesta a recibir ese conocimiento y quien debe aprender a trabajar en equipo, tener la capacidad de auto motivarse, auto evaluarse y vigilar su desarrollo como alumno, estar en el proceso de autoaprendizaje, resolver los problemas que esté a su alcance resolver o pedir ayuda para ello, ser consciente que hace parte de un grupo al cual se debe adecuar, por ello el profesor debe identificar las características de sus estudiantes para actuar en consecuencia y lograr la integración del grupo, el profesor es quien crea el mundo que por determinadas horas habitarán los estudiantes, por lo tanto es quien debe adecuar el espacio y construir una atmosfera que invite al aprendizaje, de esta manera se logra una aproximación de los roles tanto del estudiante como del docente en cumplimiento de la función descrita por el Ministerio de Educación Nacional que define lo siguiente:
La función docente es aquella de carácter profesional que implica la realización directa de los procesos sistemáticos de enseñanza - aprendizaje, lo cual incluye el diagnóstico, la planificación, la ejecución y la evaluación de los mismos procesos y sus resultados, y de otras actividades educativas dentro del marco del proyecto educativo institucional de los establecimientos educativos. La función docente, además de la asignación académica, comprende también las actividades curriculares no lectivas, el servicio de orientación estudiantil, la atención a la comunidad, en especial de los padres de familia de los educandos; las actividades de actualización y perfeccionamiento pedagógico; las actividades de planeación y evaluación institucional; otras actividades formativas, culturales y deportivas, contempladas en el proyecto educativo institucional; y las actividades de dirección, planeación, coordinación, evaluación, administración y programación relacionadas directamente con el proceso educativo. Las personas que ejercen la función docente se denominan genéricamente educadores, y son docentes y directivos docentes. (Art. 4 Decreto 1278 de 2002). 
Destacan al menos tres enfoques o principios pedagógicos en el Nuevo Modelo Educativo y en la Propuesta Curricular que publicó recientemente la Secretaría de Educación Pública (SEP), en el marco de la Reforma Educativa. Se trata del aprendizaje profundo, el aprendizaje situado y el aprendizaje significativo y, junto con ello, una perspectiva que busca desarrollar las competencias emocionales y sociales. De manera transversal están presentes: el enfoque del aprendizaje basado en competencias y el tema de los aprendizajes clave.
El aprendizaje profundo implica el dominio, la transformación y la utilización de ese conocimiento para resolver problemas, es cuando el alumno tiene la intención de desarrollar la comprensión personal, cuando asocia ideas aplicando principios integradores de los contenidos, cuando elabora sus propias conclusiones de acuerdo a lo estudiado, cuando hace una interacción activa del contenido, sobre  todo al relacionar nuevas ideas con conocimientos  y experiencias ya adquiridos.
El enfoque profundo se deriva de la necesidad sentida de abordar la tarea de forma adecuada y significativa, de manera que el estudiante trate de utilizar las actividades cognitivas más apropiadas para desarrollarla. Cuando los estudiantes sienten esta necesidad de saber, procuran centrarse en el significado subyacente: en las ideas principales, temas, principios o aplicaciones satisfactorias.
El aprendizaje situado es un aprendizaje de conocimiento y habilidades en el contexto que se aplica a situaciones cotidianas reales. 
Para Soler (2006), considera que el aprendizaje situado ocurre cuando la actividad cognoscitiva se da dentro de una práctica contextualizada, situada y culturalmente significativa. Esto significa que se trata de ir más allá de presentar ante un grupo “organizadores avanzados” de un tema y de involucrarlos en actividades de aprendizaje en equipo. El aprendizaje situado ocurre mediante prácticas educativas auténticas, que sean coherentes, significativas y propositivas (Díaz Barriga, 2003).
El aprendizaje significativo es el proceso por el cual un individuo elabora e internaliza conocimientos  (haciendo referencias no solo a conocimientos, sino también a habilidades, destrezas, etc.) en base a experiencias anteriores relacionadas con sus propios intereses y necesidades.
El principio más relevante del aprendizaje significativo es que todo conocimiento nuevo se debe relacionar con el anterior. “el factor más importante que influye en el aprendizaje es lo que el alumno ya sabe. Averígüese esto y enséñese en consecuencia” (Ausubel, Novak y Hanesian, 1983, citado por Martí, Onrubia, 2002).
El aprendizaje socioemocional En la Propuesta Curricular 2016 se establece, junto con los Aprendizajes Clave y la Autonomía Curricular, un tercer eje denominado Desarrollo Personal y Social. Se reconoce que para un pleno desarrollo del alumno o bien para su formación integral, necesariamente se tiene que favorecer el desarrollo de las habilidades socioemocionales, lo cual debe estar reflejado en el currículo. La justificación es que “Los aprendizajes adquieren sentido cuando verdaderamente contribuyen al pleno desarrollo personal y social de los individuos”, para lo cual se incluyen las siguientes dimensiones: Apertura Intelectual, Sentido de Responsabilidad, Conocimiento de Sí Mismos y Trabajo en Equipo y Colaboración (SEP, 2016). La competencia clave relacionada con el desarrollo de las habilidades socioemocionales de los niños y los adolescentes es “aprender a convivir”, junto con “aprender a aprender”.
La práctica docente supone una diversa y compleja trama de relaciones entre personas: “La relación educativa con los alumnos es el vínculo fundamental alrededor del cual se establecen otros vínculos con otras personas: los padres de familia, los demás maestros, las autoridades escolares, la comunidad”. Se desarrolla dentro de un contexto social, económico, político y cultural que influye en su trabajo, determinando demandas y desafíos. Ella implica relaciones con:
 -Con los alumnos y alumnas: relación que se da por medio de un saber colectivo y culturalmente organizado, que la escuela plantea para el desarrollo de las nuevas generaciones.

-Con otros maestros. El docente participa tanto en relaciones internas con los docentes que trabajan en la misma institución, como en colectivos y gremios, a través de organizaciones sindicales para negociar sus condiciones laborales.
-Con los padres de familia
-Con las autoridades
-Con la comunidad
-Con el conocimiento
-Con la institución. La escuela se configura como el escenario de formación continua del maestro y recrea el marco normativo y la regulación administrativa del sistema. -Con todos los aspectos de la vida humana que van conformando la marcha de la sociedad.
-Con un conjunto de valores personales, sociales e instruccionales, pues tras sus prácticas, está el propósito de formar un determinado tipo de hombre y un modelo de sociedad.
Por lo tanto, la práctica docente está muy vinculada a la gestión, pues ella implica la construcción social de las prácticas en la institución escolar. La gestión corresponde al “conjunto de procesos de decisión, negociación y acción comprometidos en la puesta en práctica del proceso educativo, en el espacio de la escuela, por parte de los agentes que en él participan”. La gestión escolar supone a la gestión pedagógica, que corresponde a “el conjunto de prácticas dirigidas explícitamente a conducir los procesos de enseñanza”.
En conclusión, la práctica pedagógica en el aula es algo que va más allá de cumplir con un currículo, se debe hacer uso de las herramientas que son otorgadas en el proceso de formación del docente, además de ello estar en permanente consulta y formación para así mismo aplicar lo aprendido y dar una mejor formación a los estudiantes, ya que ello permite, potencializar las capacidades y habilidades que tienen los alumnos.
Así como también la práctica docente está influenciada por múltiples factores: desde la propia formación académica del docente hasta las singularidades de la escuela en la que trabaja, pasando por la necesidad de respetar un programa obligatorio que es regulado por el Estado y las diversas respuestas y reacciones de sus alumnos.
Puede decirse que la práctica docente está determinada por el contexto social, histórico e institucional. Su desarrollo y su evolución son cotidianos, ya que la práctica docente se renueva y se reproduce con cada día de clase.

Así mismo el propósito del nuevo modelo educativo, es que los  alumnos lleguen a desarrollar esquemas de pensamiento complejo y aprendizajes clave, en este sentido es necesario un rediseño curricular y establecer nuevas formas de trabajo en el aula que favorezcan el desarrollo de competencia y aprendizajes clave.
En este sentido el nuevo modelo educativo es congruente en su planteamiento; es necesario un rediseño curricular y establecer nuevas formas de trabajo en el aula que favorezcan –más que el recorte y repaso de contenidos aislados–, el desarrollo de competencias y aprendizajes clave. Como acertadamente establece Biggs (2010) “el primer paso para mejorar la enseñanza consiste en evitar los factores que estimulan un enfoque superficial”.
Es hora de que realmente la sociedad ponga a la educación, a la escuela, al centro.

BIBLIOGRAFIA
Fierro, C., Fortoul, B & Rosas, L (1999). Transformando la Práctica Docente. Una Propuesta Basada en la Investigación Acción. México: Paidós. Capítulos 1 y 2.
Ministerio de Educación, (s.f.) inicio de página, disponible en http://www.mineducacion.gov.co/1759/w3-propertyvalue-51457.html

Ausubel, D. Novak, J, Hanesian, H. Psicología Educativa: Un punto de vista cognoscitivo, México, Trillas, 1983.

Biggs, J. Calidad del aprendizaje universitario, Madrid, Narcea, 2010.



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